Mi nombre es Yelitza Blanco, resido en Argentina y participó en las reuniones con los pastores: Yelitza y Jonathan Barreto. Mi testimonio es acerca de la oración.  

Oraba cuando me acordaba pero desde que estoy en la célula compartiendo con ustedes, siento esa necesidad, esa voz que me dice “Ve a orar, ve a orar… anda a tu cuarto de oración y ponte en oración a los pies de Cristo”; a través de lapalabra he experimentado lo que es sentir al Espíritu Santo, yo lo sentía pero no sabía de qué se trataba, más ahora ya lo sé y conozco su amor, vivo en paz porque antes tenía muchos temores. He aprendido a superar los temores,a estar tranquila, a vivir en Cristo y saber que Él murió por mí, dio su vida por mí y eso me hace vivir tranquila y estar en paz.


Fluir del Espíritu Santo

Yelitza Blanco


Bendiciones, soy Roselin Fuenmayor y pertenezco a la célula de la Pastora Judith Espinoza. Quiero testificar que el 26 de enero, por primera vez, mi hija Summer tuvo un trato del Espíritu Santo en su vida.

Ella por lo general no quería danzar, todo le daba pena (aún le da, pero menos) no le gustaba orar y era frustrante para nosotros como padres; pero al ver que ella hacía todo lo que yo hacía, recordé que, en un tiempo de oración deldiscipulado de niños, la pastora Imna dijo que los padres oráramos el Salmo 122 sobre nosotros primero y que se lo ministráramos a nuestros hijos desde el obrar y eso comencé a hacer. 

Puedo decir que el Espíritu Santo ha obrado en maneras sobrenaturales, Summer ahora canta, nos motiva a danzar en el altar, hace juegos y ¡Ya no se duerme! Otra cosa que tenía es que se resistía a llorar, pensaba que era debilidad, perofinalmente lloró mucho ese día mientras oraba, dando gracias a Dios por el cambio que habíamos experimentado como familia antes de Cristo y después de estar en Él. Su tono de voz mostraba su corazón agradecido y quebrantado…y sepropuso como meta, soltarse a danzar en los servicios antes de la Fiesta de Pascua.

Esta experiencia del fluir del Espíritu Santo se dio a través del altar familiar.


Fluir del Espíritu Santo

Roselin Fuenmayor