El año pasado me bauticé y me gustaría compartir mi testimonio de nuevo Nacimiento.

Hace unos años, antes de conocer a Cristo, mi hija Luisgleide me pidió permiso para hacer una reunió de célula en mi casa con el grupo de personas que ella atendía en ese momento.

No participé pero escuchaba y me sentí atraída. Ella siguió haciendo las reuniones y se despertó en mi el interés por empezar a escuchar de Dios, luego me incorporé a una célula y Dios fue tratando conmigo, pude conocer a Cristo y mi vida fue transformada, nací de nuevo y le doy gracias al Señor por conocerlo y lo que ha hecho en mí.


Nuevo Nacimiento

Maria Mendoza