Entendiendo los tiempos de Dios. Pr. Carlos Espinoza. Domingo 10-01-2021.

El hombre tiene distintos calendarios: chino, hebreo, hindú, persa, entre otros. Solo a manera de ejemplo el calendario civil judío inicia entre septiembre y octubre, la fecha es variable considerando que es un calendario Luni-Solar. Así, el pasado mes de septiembre 2020 desde el 18 hasta 20 celebraron el Rosh Hashaná (Cabeza de Año) correspondiente al año 5.781.

El calendario más utilizado entre todas las naciones es el Gregoriano que impone una serie de costumbres tergiversadas, por ejemplo: carnavales, semana santa, navidades y fin de año. 

Un dato curioso: es poco probable (por no decir imposible) que Jesús naciera en diciembre, sin embargo durante años el mundo ha celebrado el 25 de diciembre por “tradición”. 

La invitación es que podamos alinear nuestras vidas con los tiempos de Dios. El calendario bíblico inicia en Abib, tal y como indica el libro de Éxodo 12:1-2:

“Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año”.

Es el único mes del año que tiene nombre y marca el inicio de las santas convocatorias anuales

«(…) en el tiempo del mes de Abib, porque en él saliste de Egipto; y ninguno se presentará delante de mí con las manos vacías.» Ex 23:15. 

¿Cuál es el sentido práctico de este conocimiento? 

Dios estableció los tiempos por causa de los hombres, para que tengamos un punto de alineación con Él, por lo que es importante prepararnos para experimentar lo señalado por Dios. 

A continuación dos (2) razones para ser entendidos en los tiempos y saber qué hacer: 1. Celebrar las fiestas del Señor y 2. Entrar en nuevos ciclos de productividad, activando la ley de siembra y cosecha. 

Existen tres (3) fiestas que Dios ha determinado como perpetuas, en el libro de Levíticos capítulo veintitrés (23) las menciona:

«Estas son las fiestas solemnes de Jehová, las convocaciones santas, a las cuales convocaréis en sus tiempos.» Lv. 23:4

Nótese que las fiestas NO son del pueblo Israel, las fiestas solemnes son de Dios, son sus convocatorias santas y tiene un tiempo específico. 

Algunos consideran que presentarse a Dios durante las fiestas era una orden exclusiva para el pueblo de Israel, aunque leemos lo que el Señor expresa a través del profeta Zacarias. 

«Y si la familia de Egipto no subiere y no viniere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos.» ‭‭Zacarías‬ ‭14:18‬.

Este pasaje nos muestra que NO solo se circunscribe a Israel, sino a todas las naciones entendidas. 

¿Cuáles son las fiestas del Señor? 

Día 14 del primer mes (Abib entre Marzo y Abril): «En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová.» Lv. 23.5

Día 15 del primer mes: «Y a los quince días de este mes es la fiesta solemne de los panes sin levadura a Jehová; siete días comeréis panes sin levadura.» Lv. 23:6

«Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega.» Lv. 23:10.

Hoy celebramos que Cristo es nuestra Pascua, que limpió todo pecado de nuestras vidas. También entendemos que esta fiesta nos trae a memoria la necesidad de permanecer apartados para Dios, sin la levadura del pecado. 

«Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.» 1Co. 5:7

Además, se hace la presentación de las gavillas (tipo de primicia) considerando que debemos presentarnos a Dios con una ofrenda en sus fiestas. 

Luego tenemos la Fiesta de las Semanas también llamada Pentecostés, donde se presenta la primicia. Se deben contar siete (7) semanas completas comenzando con el primer día de la fiesta de los panes sin levadura. 

«Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán. Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová. De vuestras habitaciones traeréis dos panes para ofrenda mecida, que serán de dos décimas de efa de flor de harina, cocidos con levadura, como primicias para Jehová.» Lv. 23:15-17.

Fue en una fiesta de Pentecostés que se manifestó el Espíritu Santo, cumpliendo la promesa de Jesús.

«Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. (…) Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.» Hch. 2:1-4

Las últimas fiestas del año son: Fiesta de Trompetas, día de expiación y Fiesta de Tabernáculos. 

Día 1 del séptimo mes (septiembre – octubre): «Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación.» Lv. 23:24. Nota: 2020 – Viernes 18-09

Día 10 del séptimo mes (septiembre – octubre): «A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.» Lv. 23:24.

Día 15 del séptimo mes (septiembre – octubre): «Habla a los hijos de Israel y diles: A los quince días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Jehová por siete días.» Lv. 23:34. 

Estas fiestas tienen un doble cumplimiento, por una parte que el Señor Jesús se tabernaculizó, como lo expresa el evangelio de Juan:

«Y el Logos se hizo carne y tabernaculizó entre nosotros, y contemplamos su gloria, gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad» Jn. 1:12 BTX IV. 

Por otra parte, son muchos los que creen  que nuestro Señor Jesucristo retorne en una de estas fiestas.

«Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.» 1 Ts. 4:14-16

Así tenemos que la llegada de Jesús como hombre fue durante la Fiesta de Tabernáculos, y su muerte durante la Fiesta de Pascua. La llegada del Espíritu Santo ocurrió durante la Fiesta de Pentecostés y es muy probable que la manifestación del Señor Jesucristo nuevamente en la tierra sea en la Fiesta de Trompetas. 

Comprender los tiempos nos permite ampliar nuestra expectativa en relación a las fiestas del Señor y activar nuevos ciclos de productividad. El fundamento de las primicias es la cosecha y para que exista una cosecha debe haber una siembra. 

El entendimiento en los tiempos nos permite saber cuándo y en qué tierra  sembrar. El Espíritu Santo nos guiará para producir, despertando dones, talentos y habilidades que nos permitan ser productivos. 

Dios nos está invitando a alinearnos a sus tiempos para bendecir nuestras vidas cada vez en dimensiones mayores, que podamos activar ciclos de siembras y cosechas según su dirección y así presentarnos en sus fiestas tres (3) veces al año con ofrendas ante Él. 

Esta enseñanza continuará…

Resumen elaborado por el Pr. Jonathan Barreto.

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